CARGANDO

Follow me

Automatización Peligrosa
julio 24, 2019|Relatos Cortos

Automatización Peligrosa

Automatización Peligrosa

CleFor 03—equipo automatizado de cuidado y mantenimiento de bosques—salió de la bodega a las seiscientas horas de día marciano. Su misión, la misma que ha repetido toda su existencia, recolectar madera en el domo Hope. El viaje a través de la fuerte radiación, que se recibe al estar en el exterior, lo transformó, CleFor 03 ya no lucía el brillante color con el que salió de la fábrica, en su lugar estaba cubierto por trozos de amarillo que caen a su paso.

Una explosión solar no esperada golpeó la superficie de Marte a las seiscientas dieciocho horas. La placa de protección que CleFor 03 lleva sobre sus centros de almacenamientos estaba deteriorada por los años de uso, esto y la pérdida de las capacidades de posicionamiento del equipo, lograron que pierda coordinación.

CleFor 03 se desvió de tu trayectoria por tres punto cuarenta y cinco grados, haciendo que su llegada al domo Hope—principal bosque del Puerto Estelar—sea imposible. Sin embargo, desde su posición y viajando una menor distancia se encontraba el domo de la escuela elemental Elon Musk, en este se reunían a los estudiantes del distrito Hoover. Y nadie esperaba la llegada de CleFor 03.

En treinta y ocho minutos el impacto de CleFor 03 será capaz de crear un agujero en el domo.

Las puertas de la escuela estaban a punto de ser cerradas. Niños entraban corriendo, llevando sus pequeñas mochilas de colores. Luis ya no tenía a su hermano para entrar junto a él, este año era diferente. Ahora que él estaba solo debía seguir los pasos de sus maestros.

Él se despidió de su madre, corriendo por el túnel que une al domo de la escuela elemental Elon Musk con el nexus I-95. Luis encontró a uno de sus compañeros, ahora ellos era los más mayores de la escuela. Con nuevos estudiantes llegando cada año, este será su último año en la primera.

Al poco tiempo de entrar la alarma sonó y todos los estudiantes se formaron en el patio principal, poco después, los grupos de niños fueron dirigidos a sus aulas. Luis fue el primero en entrar, él disfrutaba la competencia, medir su velocidad y resistencia con sus otros compañeros.

Una diferente alarma sonó, esta era la de emergencia. Los altavoces empezaron a dar indicaciones para que todos los estudiantes salgan del domo de la escuela elemental Elon Musk. Estaba vez se podía sentir al pánico. CleFor 03 era lo suficientemente grande para ser visto a través del domo, este levantaba polvo al viajar por las llanuras de Marte. Miles de niños empezaron a correr por todas partes.

Existían cuatro salidas del domo. Sin embargo, los túneles debían estar sellados antes del impacto.

Luis sabía que la puerta más cercana a su aula siempre estaba cerrada, un túnel interno que no tenía conexión al distrito Hoover. Si él se movía lo suficientemente rápido, era posible que llegue a cuarto de seguridad donde se encontraban la llaves.

“Pablo,” dijo Luis a su amigo. “Lleva a todos a la puerta del jardín.”

“Pero,” dijo Pablo. “¿Qué vas a hacer?”

“Voy a ver las llaves,” dijo Luis con prisa. “Nos vemos allá.” Con eso, él salió corriendo.

Sin tiempo para pensar, Luis corrió. Algo le decía que él era el único que podía salvarlos, sin embargo, al llegar a la bodega, él notó que estaba cerrada, así que debía entrar, de la misma forma que hizo hace algún tiempo, por la ventana del baño. Solo que esta vez Luis estaba solo.

Él dio la vuelta a la construcción hasta llegar al lugar indicado y saltó contra la pared, con la ayuda de su pie se elevó un poco más alto y alcanzó el marco de la ventana con sus dedos. La mitad del trabajo estaba listo, ahora solo debía subir y caer en el interior de la bodega.

Una vez adentro, Luis corrió en dirección de cuarto donde se guardaban las llaves, y ahí estaba. Sin embargo, le quedaba poco tiempo para llevarlas a la puerta del jardín, así que él corrió tan rápido como su corazón fue capaz de soportar, más de lo que él mismo creía posible.

Él se encontró con sus compañeros, esperando, felices de verlo. Luis llegó a desbloquear el seguro, y la puerta que dirige al túnel de traslado se abrió. Él esperó a que todos entren antes de sellar la entrada.

Al poco tiempo se escuchó la explosión. CleFor 03 se estrelló contra el domo de la escuela elemental Elon Musk, el impacto logró crear un agujero y oxígeno empezó a escapar.

Luis se quedó atrapado con sus compañeros, en espera de ser rescatado.

5 comentarios
Compartir

Sebastián Iturralde

Autor de relatos cortos, y novelista en desarrollo.

5 comments

  • julio 24, 2019 at 10:48 am

    Escuela Elon Musk. Qué buen detalle.

  • julio 29, 2019 at 9:51 am

    Buen relato, me mantuvo en tensión hasta el final.

  • julio 29, 2019 at 7:12 pm

    Interesante relato cuyo trasfondo en unos siglos, cuando la colonización de marte sea un hecho, será la narración de hechos cotidianos que aquejaran a los colonos; sobre todo por la disponibilidad de oxígeno y las fallas provocadas por los niveles de radiación atmosféricos.
    Un gusto encontrar a otro escritor de ciencia ficción que explora realidades y posibilidades tan diversas.
    Te leo.

  • julio 31, 2019 at 4:08 pm

    Un buen relato de principio a fin

  • agosto 16, 2019 at 12:08 pm

    Buena historia Sebastian y cómo siempre “donde están las llaves” Abrazo

  • ¿Qué te tal te pareció?

    Relatos Relacionados
    Comentarios Recientes
    • Oscar Bonnett en Limbo: “Que relato más cerca de la línea morbo y dulce de un encuentro de dos seres que se n…Ago 25, 16:27
    • jocilesferrer en Introspección: “Me ha encantadoAgo 24, 11:50
    • Lluís Aracil Sabater en Introspección: “Impresionante. Has logrado desorientarme con tanta intriga. Muy buen relato.Ago 22, 11:32
    • karhunluola en Introspección: “Tienes una imaginación única, con toques de Borges y Kafka. Gracias por compartirlo.Ago 21, 16:55
    • elcieloyelinfierno en Introspección: “¡Muy buena entrada e inmejorable relato! Excelsamente hilvanado...asombra! Un abrazo.Ago 21, 16:09
    A %d blogueros les gusta esto: